Nuestro primer año de “furlough”

Este año de transición, o de licencia o de furlough…ha sido un año muy raro para la familia. Debemos reconocer que es un año fundamental, dejando una etapa de ministerio y empezando otra etapa en una nueva organización, reconectando con la familia, amigos e  iglesia. Pero ¿Cómo es un año de “furlough” para una familia latina? (esto no nos lo explicaron en los cursos de misiones ni en el seminario, que alguien  escriba algo por favor!!…)

Después de estar 8 años fuera, esperas muy emocionado regresar a tu país y sentirte uno más y no ser vistos como  extranjeros.  Decir “Pura Vida!” como buenos ticos. Pero luego que llegas, descubres que nos es así y que en mucho ahora eres un extranjero en tu propia patria.

Al principio luchas con tu memoria que se quedó en tu anterior país, en tu anterior casa, en las calles por donde acostumbrabas manejar para evitar los taxis y los buseros, en tu iglesia, en el colegio de tus hijas, en la ruta a la oficina incluyendo su horario de trabajo, en el supermercado que llegó a ser tu preferido y al cual podías manejar con los ojos cerrados, en aquel centro comercial o Mall donde descubriste que podías comprar desde unos botones hasta ese detalle para regalar a alguien especial.

Una mañana tu nueva vecina te pregunta si tienes moldes para hornear hotcakes y le dices muy complacida que si. Acto seguido sales disparada a tu cocina, feliz de servirle a tu nueva vecina con quien quieres hacer amistad solo para que, luego de revolcar todos tus muebles descubrir que, si tenias esos moldes pero en tu anterior cocina. Sales buscando la manera de explicarle a tu vecina, sin poner cara de “loca” que si tenías pero que se quedaron en tu anterior casa en Nicaragua…

O qué parece que al principio  tu esposo, se levanta un día tempranito se baña, desayuna se viste y luego que le preguntas: para donde va? Pone cara como de sonámbulo tratando de establecer un pensamiento lógico para contestarte y dice, -“bueno creo que iba para la oficina en la Colonia Independencia…”eso no parece algo raro solo si sabes que ahora esta a 550 Kilómetros de tu nueva casa.

También estas feliz de pasar tiempo con tu familia y de ubicar de nuevo cual es tu lugar en medio de ella.  Pero tus hermanitos han crecido y tus padres han crecido también y tienes que aceptar que ya no es la misma familia que dejaste y que muchas cosas te alegran y otras te causan tristeza. Y piensas que tienes que dejarla “reparada” antes de salir de nuevo.  Pero eso no es posible, tu familia esta ahí cada uno donde esta y debes de amarla tal y como es ahora.

Tu iglesia esta llena de gente que no “conoces” y preguntas: -¿y quien es ese? -Pues el  hijo del hermano Eduardo, a lo que respondes: -el hijo!! Pero yo lo cuidaba en la clase cuna…

En fin, al principio pasas mucho tiempo con los ojos perdidos como en una especie de limbo tratando de cambiar tu disco duro al nuevo programa.

Después inviertes tiempo tratando de establecer cual debe ser tu trabajo mientras estas en un tiempo de licencia.  Descubres con preocupación que ya no puedes hacer tú trabajo igual que en tu anterior ministerio y te esfuerzas porque no quieres parecer un “vago” y comienzas una especie de “maratón” de cosas por hacer, hasta que te detienes y te preguntas: ¿para donde vamos? ¿Que estamos haciendo?

De último descubres que tu trabajo actual es mudarte a tu próximo trabajo.  Esto requiere de mucha autodisciplina, organización, logística y mucha fe.

Compras un cuaderno para hacer las  listas de cosas que tienes  que hacer y eso se convierte en tu paso de fe con lo que le demuestras a Dios  que estas creyendo y confiando en El.  Así  que este cuaderno es como tu emblema de que caminas por fe y no por vista.  El nuevo presupuesto parece una casa de sustos, tus futuras responsabilidades te hacen sentir pequeño, tu futura ciudad asusta hasta el mas valiente que pregunta “-¿y para donde van ahora?” en fin, es una montaña que requiere fe para moverla.

Pero en medio de este año también enfrentas situaciones con las que no contabas, el costo de la vida esta al doble de cómo lo dejaste, te enfermas, el carro necesita arreglo y ya no tienes tu mecánico de confianza, el presupuesto parece una especie de montaña rusa, tu hija no encuentra esa amiga que esperaba en el nuevo colegio, y te decepcionas, tienes muchas preguntas para Dios y recibes la mayoría de las veces, un aturdidor silencio por respuesta.

Pero al final Dios, como siempre, estaba trabajando desde ese torbellino en ti y en tu familia. Poniendo las bases para el nuevo ministerio que por ahora es solo una hermosa luz que brilla al final de este túnel que es el famoso año de Furlough y das gracias a Dios por esta oportunidad y por todas las personas que te acompañaron en estos meses de licencia para …

Por Sileny

2 comentarios en “Nuestro primer año de “furlough”

  1. Entre todo, pienso que una cosa que les debe de causar mucha satisfacción es que han sido obedientes al llamado del Señor, y El ama al que le obedece, lo bendice y nunca lo desamparará, así es que tengan la confianza plena de que EL, siempre estará con ustedes, a donde quiera que vayan.
    Siempre oro y oraré por ustedes y para mí ha sido muy hermoso saberlos aquí, tenerlos y compartir todo este tiempo.
    Que el Señor les guíe y les bendiga

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s